lunes, 11 de febrero de 2008

Cambiar siempre será la mejor opción.

El cambio está en nosotros o para decirlo más claramente "nosotros somos el cambio. Reflexionando acerca de la lectura, puedo concluir que se trata de una historia en la que el “cambio” es el elemento más positivo. El ser humano está capacitado para manejar su realidad, ya que ella está en él y, por tanto, puede crear su entorno de acuerdo a sus necesidades más profundas. Todos sentimos la necesidad de cambiar en algún momento de nuestra vida; siempre el objetivo del cambio es mejorar a través de actos voluntarios y siempre con una visión clara de lo que deseamos. Sin embargo, en la lectura notamos cómo el cambio dado por el protagonista es “forzado” y no es un acto libre; podríamos decir que es un golpe de suerte, teniendo en cuenta, eso sí, el desenlace de la historia.
Es importante anotar que la mayoría de las cosas buenas de la vida no ocurren por azar, sino que son frutos del esfuerzo, la perseverancia, la responsabilidad y, sobre todo, de la buena educación. Los grandes cambios que tiene el hombre nacen a partir de un trabajo intelectual y reflexivo, donde se confrontan los conocimientos con sus aspiraciones y haciendo un balance de la capacidad que tiene para el cambio. Elegir el camino más fácil es dejarle todo a la suerte, que como puede llegar de inmediato, puede también tardarse toda la vida, la vía más segura que tiene la persona es vivir un proceso constante de cambio donde, de forma segura, se avance y se consiga lo que se quiera.
Un consejo para todos aquellos que los cambios los asustan: Siempre vendrán cosas mejores, lo que nos falta es arriesgarnos un poco y seguir adelante por eso, más vale arrepentirnos de algo que hagamos que de algo que nunca hicimos.

Victor Hugo Muñoz